sábado 7 de noviembre de 2009

INEVITABLE JUICIO POLÍTICO A FERNANDO LUGO


Una mayoría de parlamentarios está dispuesta iniciarle un juicio político al presidente Fernando Lugo para sacarlo del poder, según informó el titular del congreso, el senador opositor Miguel Carrizosa. La noticia fue reproducida por las agencias noticiosas de todo el mundo, generando tal paranoia en el clérigo-presidente, que acabó destituyendo a la cúpula militar, una medida inconexa con el proceso de destitución que se encuentra en marcha.

Lucha de poderes

El cura católico suspendido lleva 14 meses al frente del Poder Ejecutivo y constitucionalmente debe permanecer en el cargo hasta el 15 de agosto de 2013.

El mecanismo del juicio político consiste en que los diputados (80 escaños) deben aprobar por mayoría absoluta la acusación y luego el senado (45 curules) juzgar. El método es absolutamente constitucional, por lo que intentar confundirlo con un golpe de estado es un simple operativo de prensa malintencionado de lo seguidores de Lugo.

INEVITABLE JUICIO Y DESTITUCIÓN



El chonguismo adoptado como forma de gobierno es por demás irritante tratándose de Lugo, de quien decir que está en minoría en el Parlamento es poco: de 44 senadores sólo 3 comparten su filiación. Aunque el 20 de abril el obispo ganó las elecciones en ancas del pensamiento mágico, la tradición autoritaria del país y la misoginia ingénita, lo hizo con apenas un 40 por ciento de los votos, algo que se refleja con claridad en el Congreso.

Los partidarios del clérigo se esfuerzan en presentar el inminente juicio político que se les prepara como un golpe de estado, un atentado contra la voluntad popular, aunque entre ellos se encuentren muchos que ya participaron en marzo de 1999 de la destitución del presidente Raúl Cubas, quien había ganado las elecciones con un 54 por ciento de los votos, diferencia mucho más amplia de la que tuvo el obispo.

Las voces que claman por la destitución del clérigo-presidente por la vía institucional contemplada en la constitución nacional crecen en número, y también en influencia. El

senador colorado Julio César Velázquez instó al vicepresidente Federico Franco a apurar las gestiones para desalojar el Palacio de López al mandatario.

Pero no sólo los opositores se refieren cada vez con mayor fuerza al tema, sino los mismos oficialistas del Partido Liberal, entre ellos el mismo vice-presidente, quien se ve acosado por pedidos similares al del senador Velásquez. También el senador del oficialista Partido Liberal Alfredo Jaeggli se encuentra en es tesitura.

Otro senador oficialista, Miguel Abdón Saguier advirtió que el juicio político contra el presidente de la República, Fernando Lugo, podría concretarse por el hartazgo de la ciudadanía. La crispación va en aumento día a día, sobre todo por la ambigüedad de Lugo y su empeño en conservar en su entorno a sospechados de corrupción como López Perito.

El desenlace es tan previsible que ya se habla de una repartija de ministerios para el futuro gobierno, una vez que el obispo sea desalojado de la sede de gobierno.

Es que como sentenció el político e intelectual español Enrique Tierno Galván, el poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla. LAW